sobre la deconstrucción o la destrucción de los mandatos sexuales, del statu quo sobre el amor sentimentaloide y romanticón almibarado, de los estereotipos sexuales y de género dentro la heterosexualidad como régimen político

PUNTUAL

Del equipo creador de Ética amatoria del deseo libertario y las afectaciones libres y alegres
http://eticaamatoriadeldeseolibertario.blogspot.com/

Milena Caserola tiene el agrado de anunciar la segunda presentación conversatorio debate de

FOUCAULT PARA ENCAPUCHADAS

de Manada de Lobxs y Manada de Lobxs

https://www.youtube.com/
watch?v=Hs0fW7PPyak

https://www.youtube.com/
watch?v=vQ-jMGOkM1w

14 de Agosto 19hs
GRATIS

lo volvemos a poner por si no se entendió
“Y aunque parezca un libro, todos nuestros libros -de cuando los libros venían a modificar las imágenes del mundo y crear nuevos otros mundos-, se trata más bien de una invitación a una fiesta, una línea de fuga de la fuga del control y del disciplinamiento entristecedor heterofascista que incluso nos coopta con esos deseos de ser alguien en esta vida, reconocimiento, trascen-dencia, prestigio, tener un nombre: de las famas la única que nos interesa es la mala” de Foucault para encapuchadas

si venir no te cambia la vida, entonces mejor no vengas. porque aca vamos quienes estar ahí sí nos modifica la vida, las prácticas y las subjetividades. esa es la diferencia entre hacer máquina con un libro de guerra o hacer vacío con un libro aparato del estado (Gracias Mariela Singer por estas precisiones!!!) http://leocatlove.blogspot.com.ar/2014/08/malas-como-las-aranas-o-nemo-me-impune_1.html



disparan
Marta Iturriza, Emmanuel Theumer y Maribí Bonobx Cephalopoda
y desde la región ocupada por el estado chileno Gatx Largo aka Grr Colach Radial

música a cargo de Sasha Sathya

imágenes y delirios Leah Beo

y obviamente las editoras Leo Vidal y Mati Reck




en Centro Cultural Tierra Violenta gracias Pao Lin!!!

“Escribimos para todas aquellas singularidades cuyas familias intentaron y hasta a veces lograron hacerlas minusvá-lidas en algún aspecto, intentaron y a veces lograron anularlas con su amor y sus cuidados, o imposibilitarlas con su odio y frustraciones, para todas aquellas cuyos padres trataron alguna vez de putas, calenturientas, ardidas, cuyas madres compitieron con ellas y las desvalorizaron, para todas aquellas que se vieron sometidas al cruel método de disciplinamiento y subjetivización que tiene el Estado Moderno (cualquier Estado) llamado
“familia”, para todas aquellas que sus progenitorxs protegieron tanto, tanto que no proveyeron de armas con las cuales auto-gestionarse una sexualidad placentera no heterosexual -especialmente-, singular y consensuada que les permita resistir los avasallamientos de abusadores heterosexuales. Y también escribimos y nos organizamos para todas aquellas que no necesitamos el Código Penal y sus tipificaciones para reconocer(nos) y saber que tan sólo una bofetada es suficiente, pero que de todas maneras fueron más, mucho más que una: insultos, menoscabo, menosprecio y mentiras, malas caras, neurastenia, golpes de nuevo, sometimiento, callarse la boca, silencio que papá mira la tele, silencio que papá mira la carrera, silencio que papá mira el partido, silencio que papá escucha el noticiero. Y la sonrisa del hermano incestuoso y reprimido que dice “me voy a quedar con todo, ya vas a ver.” Y la madre, muy ocupada con su carrera, y con que todo parezca “más o menos bien”, heteronormal, que nadie note nuestra verdadera extracción de clase, borrando pruebas, haciendo oídos sordos. Escribimos para todas las víctimas sobrevivientes de la familia -estado impuesto a costa de la decisión propia, resignada diariamente- para posibilitar pensar y expresar desde una mirada ácrata nuestra vida como hijas y contrarrestar su interpelación. Escribimos porque tenemos que empezar a hablar por fuera del relato familiar del exilio familiar y por fuera de lo que la ley nos permite decir.” Foucault para encapuchadas

http://www.scribd.com/doc/233855503/Foucault-Para-Encapuchadas libro para descargar e imprimir en casa si no tenés la moneda pa comprarle a Milena Caserola el broli


ojo amigas a no confundir que robarle el libro a Milena Caserola con fines de lucro para hacerse la piratita antisystem no es un acto de expropiación, que Milena Caserola no es a Paidós. Es simple dumping pequebu de nenas bien.

y recuerden que la piratería es sin fines de lucro, que Milena Caserola no es Paidós, y que imprimir libros independientes de gente viva para venderlos más barato es lisa y llanamente ser una pelotuda.
……………………

contrataciones
winona.free@gmail.com

Presentación de un

libro-máquina-de-guerra

by Mariela Singer

Hay algo que creo no puede dejar de mencionarse sobre este libro, algo que para mí lo vuelve necesario, y que de algún modo está expresado en los dos epígrafes con que comienza la introducción: “este libro es una acción” y “yo soy bruma”, la frase de Vanina Escales.

“Este libro es una acción”: afirmación que, desde otros “santos”, amigos de Foucault (“los gorriones de Paris”, según los refiere Manada…, Deleuze y Guattari), podríamos expresar en términos de que este texto es un “libro-máquina-de-guerra”, frente al libro-aparato-de-Estado al que estamos tan acostumbrades. Ese libro-aparato-de-Estado que implica una relación bien específica “mundo-libro-autor”: el libro constituyendo una suerte de “imagen” (especular, analítica, interpretativa, representativa) del mundo, y a la vez obra de un “autor”, de un “yo”, de una “identidad”; esa “fábrica del Buen Dios” que opera cada vez que atribuimos la producción de un libro a un sujeto, a un “yo” que lo crea. Este libro escapa a eso, e irrumpe en cambio como máquina-de-guerra.

Libro-máquina-de-guerra. Por qué… Porque esa relación entre libro, mundo y autor se diluye; no hay acá un libro que se pretenda simple “imagen” (especular) del mundo. Máquina-de-guerra también por el tipo de dispositivo de enunciación que genera: el “yo es bruma”. No se atribuye la producción del texto a una individualidad, a un Dios-individuo. En lugar de un “yo” que enuncie, una manada de lobxs: es otro el lugar de enunciación (más allá de quién sea la o el emisorx concretx, no importa porque no nos referimos a “personas” sino a subjetividades).

Y eso tiene que ver con una idea que insiste en el libro: la de que el “yo” no es el terreno de la singularidad ni de la libertad, más bien de hecho lo contrario, el de la mayoría y la sujeción. Estamos acostumbrades a pensar al “yo” como el ámbito de la libertad, como lo que escapa a lo social, a las constricciones de la masivo; aquí se nos dice que es al revés, que es el terreno de la imposición y de lo mayoritario. Que el individuo es lo masivo. No lo singular sino lo universalizante, no diferencia sino identidad: lo idéntico, lo homogéneo, lo normativizado, lo subordinado a la norma.

Entonces me parece coherente este lugar de enunciación, porque son dos aspectos relacionados. Un libro-máquina-de-guerra no podría escribirse desde un yo. Y este texto de algún modo dice eso también: que ninguna política de resistencia, de fuga, de transformación de sí, etc., puede practicarse desde un “yo”. Que cualquier política de resistencia o fuga supone trascender el “individuo”. Que es condición sine qua non hacerlo. Por eso no conforma una “opción” para este libro sino una especie de “inevitabilidad” renunciar al yo.

Por otro lado, es un lugar de enunciación que tiene que ver con la experimentación, a diferencia de lo que estamos acostumbrades en la mayoría de los libros aparato-de-Estado, en los que no se habla desde un lugar de exploración de otras formas-de-vida. En este caso, no es desde la habitualidad académica ni el interés “exegético” o la interpretación “teórica”, ni desde ninguna práctica desimplicada desde la que se enuncia. Sino desde la experimentación concreta de otras formas-de-vida, de búsquedas ético-políticas, de prácticas en consecuencia. Y me parece que es un lugar interesante para escuchar: qué es lo que emerge desde ese lugar de experimentación, qué preguntas surgen de ahí. De la vida en definitiva (y “no hay compromiso posible con el arte o las ganancias cuando urge la vida”, dice Manada…)

Entonces, unx enunciadorx que escapa al yo y que enuncia desde la experimentación. Por otro lado: máquina-de-guerra porque su dispositivo de enunciación implica también un tipo de destinatarix. El libro crea unx destinatarix, y eso no es menor si de lo que se trata es de intervenir en la subjetividad. No se dirige a una subjetividad (ya) constituida, ni siquiera “minoritaria”, al menos si seguimos pensando la minoría en términos de identidades (otra vez, esto más allá de quiénes sean lxs receptorxs concretxs, distingamos emisorxs/receptorxs de enunciadorxs/destinatarixs; puesto que más que las “personas” interesan los dispositivos y las subjetividades). No necesariamente le destinatarix construidx se condice con la subjetividad de receptorxs concretxs. Pero eso no conforma ninguna “desventaja”: porque justamente esx destinatarix es una máquina-de-guerra para operar en esas subjetividades.

Este libro no interpela identidades ni se dirige a “mujeres”. El destinatarix que construye no es una “mujer”, de hecho, va contra esa identidad. “Foucault para encapuchadas” puede leerse como “feminismo no identitario”; es que Foucault inaugura toda una forma de pensamiento que permite romper con los discursos identitarios, específicamente en vinculación con el género. Y esta máquina-de-guerra se dirige a encapuchadas; no a “mujeres” ni a sujeto o grupo alguno que pudiera “identificarse”, que fuera “identificable”: la capucha guerrea la identidad (como los devenires, tiene su propia consistencia, rehúye a una externa que la capture).

Máquina-de-guerra entonces, también, porque este feminismo escapa a lo identitario, se orienta a deconstruir-destruir el tipo de artefacto político que, como subraya el texto, constituye la “mujer”: un artefacto del heterocapitalismo que implica todo un modo de vida y toda una economía de las prácticas y de la existencia, un dispositivo político de sujeción que opera a nivel de la modulación de nuestros deseos, en los ámbitos más diversos y en los modos más capilares. Este feminismo acentúa que mientras continuemos reivindicando “mujeres”, seguiremos reforzando un lugar de dominación que opera transversalmente en nuestra existencia y cotidianidad.

Por eso la necesidad de este libro, porque este mundo está lleno de “varones” y “mujeres”: acá en este bar, si salimos a la puerta, en las calles, plazas, bares, universidades, hospitales, boliches, televisión, etc. Está lleno de “varones” y “mujeres”, por todos lados. Nos creemos muy superades en relación con el género y la verdad es que este mundo está estructurado en función de ese binomio (bueno, nos creemos superades y todavía escuchamos también con demasiada frecuencia que “el feminismo es lo mismo que el machismo pero al revés”; por otro lado si el feminismo es para “mujeres” y reivindica a la “mujer” habría que repensar algunos planteos…)

Este texto guerrea ese binomio, y eso involucra una lucha política de una relevancia insustituible, tanto si se considera a ese binomio y al artefacto político “mujer” en toda su dimensión, como si se tiene en cuenta lo poco que resulta problematizado en discursos críticos y/o de género. Porque este feminismo sin mujeres no es un posicionamiento posible en discursos identitarios, como decía, y tampoco se hace presente en la izquierda tradicional, que -preocupada por la ideología- desconsidera la cuestión de la creación de otras formas-de-vida. Desconsidera la diferencia, la singularidad, minimiza o desdeña la dimensión micropolítica; como si “micro” acaso significara “menor”, cuando lo que en cambio “micro” acentúa es que la sociedad no constituye una entidad externa y/o ajena a las prácticas, que las prácticas y su politicidad no pueden desatenderse desde ninguna perspectiva con preocupaciones ético-políticas (“mínimos organizativos generan máximos expresivos”, dicen los gorriones de París”, y desde ahí podría pensarse también la micropolítica).

Todo esto hace, en definitiva, de Foucault para encapuchadas una máquina-de-guerra: su dispositivo de enunciación, el tipo de enunciadorx que propone, el tipo de destinatarix que crea, la fuga respecto de los discursos identitarios propios del heterocapitalismo, la apelación a un feminismo sin mujeres, y un activismo de género que habla desde la experimentación concreta y la creación de otras formas-de-vida, que no es precisamente lo que sobra.

Las relaciones que debemos trabar

con nosotros mismos

no son de identidad,

sino más bien de diferenciación,

creación e innovación”

dice Foucault

……………………………………………………………………………

A continuación un breve texto, elaborado a partir de un párrafo de Preciado en el que plantea algunos códigos semióticos pertenecientes a la femineidad, que hizo de disparador para un párrafo más extenso, luego de intercalar algunos planteos que aparecían explícitos y/o implicados en el libro de Manada… y otros que emergían a partir de la lectura….

Códigos semiótico-técnicos pertenecientes a la feminidad propios de nuestra “ecología política farmacopornográfica”:

Mujercitas, el coraje de las madres, la píldora, cóctel hipercargado de estrógenos y progesterona, el honor de las vírgenes; La bella durmiente, la bulimia, el deseo de un hijo, la vergüenza de la defloración; La sirenita, el silencio frente a la violación; Cenicienta, la inmortalidad última del aborto, saber hacer una buena mamada, la vergüenza de no haberlo hecho todavía; Lo que el viento se llevó, decir no cuando quieres decir sí, quedarse en casa, tener las manos pequeñas, el cuidado del cabello, la moda, decir sí cuando quieres decir no, la anorexia, el secreto de saber que quien te gusta realmente es tu amiga, el miedo a envejecer, la necesidad constante de estar a dieta, el imperativo de la belleza, la compasión, la cocina obligada, levantar la mesa, incomodarte por no levantarla; la sensualidad, la manicura, no hacer ruido al pasar, no hacer ruido al comer, no hacer ruido, el algodón inmaculado y cancerígeno del Tampax, la certitud de la maternidad como lazo natural, no saber gritar, no saber pegar, no saber mucho de casi nada o saber mucho de todo pero no poder afirmarlo, saber esperar, la elegancia discreta, el miedo de ser una perra calentona, no poder encarar; el Valium, saber contenerse, dejarse dar por el culo cuando hace falta, resignarse, la depresión, la seda, las bolsitas de lavanda que huelen bien, la momificación en vida del rostro liso de la juventud, que tu marido te deje por otra más joven, el amor antes que el sexo; Mister músculo, la limpieza doméstica, agradecer por la ‘colaboración’ en la limpieza, el piropo en la calle, el piropo del cana en la calle, el manoseo, la mirada viril desviada hacia el culo; la ayuda viril, la protección, la infantilización; la depilación justa del pubis, jabón Dove, la axila depilada, no tener barba, no tener pelo en la pierna, no tener pelo; tener pelo para no quedar calva; gritar de placer sin ganas, contener las ganas de gritar de placer, no insultar, no mear en la calle, cruzarse de piernas, abrir las piernas, conducir el lavarropas, acompañar en el auto, eternamente niña protegida, eternamente madre comprensiva, amiga comprensiva, hermana comprensiva, amiga protectora, culpa y más culpa, preocuparse, amar al Amo, maquillaje, tacos, faldas, flores, sonrisas; ocultar la menstruación, cremas; no engordar, no engordar, no engordar; no envejecer, no envejecer, envejecer y no coger, envejecer y ya no “ser mujer” -pero justamente por serlo-; muñeca deseada, intelecto no deseado; botox, “entrar por los ojos”, ser un buen maniquí; bailando por un sueño, objetualizada por un sueño, mercantilizada por un sueño; valorizarse, acercarse al equivalente general de belleza, quedarse afuera con los kilos, con los años; deseo contaminado de feminidad, deseo contaminado de virilidad; eternas minitas queriendo ser tratadas eternamente como niñas pequeñas aprendiendo en el jardín de infantes; sonreír, sonreír, sonreír.”

“Llamame cuando ya no interpeles a la mujer

que en mí es oprimida por un varón”

dice Manada de lobxs

y dice también

que la heterosexualidad “no es una opción sino un mandato para poder existir en este mundo”

que “para poder existir psíquica y socialmente dentro del heterocapitalismo, debe haber dependencia y formación de vínculos heteronormados de posesividad y esclavización subjetiva”

que “lo que te define como heterosexual y varón no es lo que vos creías, que tenés pija y pensás que libremente has optado por las chicas; sino que sos varón en tanto practicás una manera de afectarte sexualmente con tu propio cuerpo y especialmente con el de otrxs”

que “no es la materialidad de tu cuerpo lo que no me permite afectarme con vos, como sí consigo hacerlo con los cuerpos con vaginas: es la materialidad de tus efectos y tus prácticas sobre mi subjetividad”

que el binomio varón-mujer es una relación de dominación

que el varón es privilegio

que la construcción de género es contingente

que necesitamos el feminismo para dejar de ser mujeres

pero

“el feminismo no como movimiento,

no como identidad, no las feministas,

el feminismo como tendencia ética

hacia la deconstrucción de los géneros

y la abolición de la heterosexualidad

como régimen político”

el feminismo como ética de la existencia.

(y dice Zaratustra que “quien escribe con sangre

no ha de ser leído, sino aprendido de memoria”)

Este sábado 20hs estaremos charlando del libro de Foucault para encapuchadas by Manada de Lobxs, ed Milena Caserola
https://www.youtube.com/watch?v=Hs0fW7PPyak
https://www.youtube.com/watch?v=vQ-jMGOkM1w
en Tranki 120 Radioaktiva Freqüència Modulada

http://tranki120.wix.com/radio

http://www.lacolectiva.org.ar/index.php
La Colectiva Radio FM 102.5 Mhz :::… Una radio alternativa, comunitaria y libre.
www.lacolectiva.org.ar

Gracias Sol Cuñal por la invitación

"Hemos dejado de intentar adivinar el enigma que atormeta a Edipo:
Quién soy, quién soy, oh dímelo, oh dímelo ¡Zaratustra, Zaratustra, descifra mi enigma! Huimos y saltamos los límites de nuestra persona propia, de la sedentariedad, del estado civil para atravesar los espacios del cuerpo sin fronteras, y vivir en la movilidad deseante más allá de la heterosexualidad, más allá de la heteronormalidad, sus territorios, sus repertorios. Más allá sin síntesis, sino contra. Porque todas las fuerzas que nos habitan tejen una existencia singular, expresada abierta-mente como provisoria, revocable, insignificante, inesencial, irrelevante, alegre y potente. Devenir cualquiera porque cualquiera que se abra a la multiplicidad, y se exponga a merced de los encuentros puede devenir con y en nosotras, y nosotras en ellas.” Foucault para encapuchadas